La Meditación está en boca de muchos hoy en día, pero ¿que es exactamente?

Hay muchas formas de expresar lo que quiere decir, o mejor dicho, a que tipo de comprensión nos quiere llevar. La mente y la conciencia no tienen fronteras físicas, y es justo aquí donde trabaja.

Es una maravillosa técnica, que se ha ido desarrollando, para calmar y acallar a la mente, y dar lugar a la auto observación, la atención plena que nos da acceso a un conocimiento y comprensión mucho más profundo de nuestra propia naturaleza. Conocimiento que va creando una conciencia absoluta de lo que verdaderamente somos y de nuestra capacidad real, aportando claridad y lucidez, pudiendo así superar muchos miedos, y sufrimientos que conviven con nosotros habitualmente.

Existen diferentes tipos de técnicas que nos ayudan gradualmente al desarrollo de la conciencia. Desde objetos, visualizaciones, técnicas respiratorias, mantras y otras, que nos propician diferentes estados de la conciencia.

Según datos existentes, la meditación existe desde hace más de cinco mil años. Se emplea como estabilizador del cerebro, del corazón y de todos nuestros sistemas vitales, proporcionando una profunda relajación física, mental y emocional. Muchísimas investigaciones científicas lo demuestran.

Llevar a cabo esta práctica ayuda a reparar las neuronas dañadas en el cerebro y a formar nuevas conexiones neuronales saludables, mejorando el estado de ánimo y aliviando notablemente síntomas de depresión, ansiedad, e hiperactividad. Además previene enfermedades de corazón, respiratorias, y otras muchas que se generan en el Sistema Nervioso e Inmunológico, ya que el entrenamiento en meditación genera un impacto notable en el sistema límbico, centro neurálgico de nuestras emociones en el cerebro, reduciendo así la actividad en la amígdala, la región profunda del cerebro donde nacen y viven las emociones que determinan cuanto estrés experimentamos, algo básico para generar nuestras respuestas de miedo.

Pero practicar meditación no solo nos sirve para mejorar o prevenir, sino también para potenciar la autoestima, el equilibrio psicológico, aumenta la capacidad de concentración y enfoque, la fortaleza interna, seguridad en uno mismo, mejora la salud estimulando los procesos curativos, mejora el sueño, ordena los pensamientos y un largo etc.

Esta práctica nos enseña a observar a nuestra mente como meros observadores, y en lugar de quedar atrapados en los pensamientos y sensaciones que estamos viviendo, nos permite darnos cuenta de lo que está ocurriendo profundamente sin que esto nos afecte, dotándonos de la capacidad de verlo desde un punto de vista muy objetivo, o dicho de otro modo; dejamos de tener miedo y de reaccionar de forma defensiva ante la vida.

Busca, Siente, Medita…

La Meditación es una de las prácticas terapéuticas más eficaces que existe