La Cualidad de los Masajes

Las fronteras de nuestro cuerpo, nuestros músculos, huesos, articulaciones, piel, nuestras sensaciones y emociones, nuestros fluidos, nuestros sistemas corporales, y nuestras energías más sutiles…, a todo ello se accede a través de un masaje.

La salud de nuestro organismo en general depende de la salud de nuestras células, y estas del flujo de sangre y linfa en especial, que son activados y movilizados con el masaje, mejorando su circulación por todo el cuerpo, y aumentando la capacidad de oxigenación de nuestro sistema circulatorio y desintoxicación nuestra sangre.
A través de la acción de un masaje también se liberan muchas sustancias y hormonas beneficiosas que se transportan por todo el organismo, haciéndonos sentir especialmente bien, a la vez que combaten el dolor, en caso de haberlo.

Existen muchos tipos de masajes hoy en día destinados a finalidades diferentes, pudiendo ser para tratar problemas musculares, agarrotamiento, problemas óseos, de estrés, contracturas, rehabilitación, para relajarse, etc.

Los hay para descontracturar, estirar y relajar la musculatura a nivel general o local, donde se trabajan puntos energéticos a niveles más sutiles, como el Masaje Tradicional Tailandés, que mezcla múltiples variantes, y técnicas asiáticas milenarias tremendamente potentes. Técnicas como; amansamiento, estiramientos, puntos de presión, zonas reflejas, movilización de las fascias liberando tensiones musculares y permitiendo el correcto fluir de la linfa, y además también trabaja sobre las líneas de energía Sen, aplicando técnicas de acupresión tailandesa.

Los hay que tratan problemas óseos, o músculo esqueléticos, articulares, musculares, lesiones, etc, muy utilizados también por deportistas, como la Osteopatía y la Quiropraxia, o la Fisioterapia.

O como el masaje Ayurvédico, muy relajante y reparador tanto con tu piel como con todo tu cuerpo. Ayuda a mantener una homeostasis constante y equilibrada en nuestro interior

De manera que hay múltiples y variados tipos de masajes, dependiendo de la parte del mundo de donde procedan y de las fusiones que van adoptando. Hay mucho donde elegir según tus gustos o necesidades.

Algunos son: el Quiromasaje, el drenaje Linfático, el masaje Sueco, el Californiano, el Shiatsu, la Reflexología, el masaje Lomi Lomi, Kobido y muchos otros…

Por su puesto cada tipo de masaje está orientada hacia un objetivo específico u otro, aunque también, muchos coinciden en su objetivo utilizando diferentes técnicas. Pero hay algo que todos ellos comparten, y esto son las idénticas cualidades de sus beneficios, como los que se describen a continuación:

El rejuvenecimiento, mejorando la tonificación de la piel, el reajuste de la estructura ósea y muscular, el fortalecimiento del sistema inmunológico, equilibran el sistema nervioso, activan la circulación linfática y por consiguiente, la desintoxicación del cuerpo, aumenta de la flexibilidad, aportan mayor movilidad a las articulaciones.
También actúa beneficiosamente sobre el estrés, reduciéndolo, intervienen sobre el sistema digestivo, sobre todos los músculos , la piel y las células.
Activa la asimilación de oxígeno y nutrientes que el cuerpo necesita.
Restablece el buen funcionamiento del sistema capilar y el linfático, liberándolos de toxinas, sustancias de desecho y ácidos alojados en diferentes partes de nuestro organismo, y que son además muy perjudiciales para la salud. El masaje facilita su eliminación completa del organismo.

Así que, date el gusto, y el placer de hacerle este regalo a tu cuerpo y a tu salud.

¡Permítete quererte más!

Regalate sentirte bien