YOGA Y MENTE

Cuando sabes hacia donde vas, los caminos se abren ante ti…

¿Dónde está la mente?. En todas partes, en cada célula de tu cuerpo, y más allá.

El poder de la mente puede mejora o empeorar situaciones, nuestra salud, elegir creencias, la perspectiva ante la vida, y la propia percepción de uno mismo y del mundo, manejando así nuestra realidad.

Sin duda una maravillosa herramienta con grandes poderes. Siempre pensando, es muy difícil parar el caudal de pensamientos y estos a menudo son poco prácticos, indecisos, y descontrolados.
Pero, ¿podemos controlarlos, dominarlos y dirigirlos?, ¿como canalizar nuestra mente hacia una manera de pensamiento adecuada y ordenada?.

Para poder controlarla, has de disciplinarla. La mente tiene profundidades insospechadas, donde nacen los pensamientos creados por diferentes elementos. Hay que fondear para encontrar sus dimensiones sensoriales, experimentarlas, comprenderlas y desde ahí dirigirla, mejorando así nuestra percepción sensorial e inspiración ante la vida, y nuestra existencia en ella.

Cada pensamiento crea una emoción y una consecuencia (acción reacción), una de las leyes más antiguas que existen, por lo que deberíamos conectar los pensamientos a una acción, un tipo de ocupación positiva y constructiva para evitar que se desvíe a pensamientos inútiles o destructivos.

Callarla o calmarla desde la meditación y la escucha interna, la auto observación y el enfoque hace que nuestra conciencia corporal, mental, emocional y sensorial se desarrollen aportándonos fortaleza y serenidad interna.

Existen métodos prácticos que nos ayudan a disciplinarla y enfocarla en lo que realmente queremos o necesitamos, y algunos provienen de culturas lejanas y antiguas, como el Raja Yoga (el control de la mente), dentro de la disciplina de #Yoga, ha sido uno de los padres de los métodos que hoy conocemos como Meditación, y Mindfulness, ya que a través de la comprensión a la que te lleva su práctica, percibes las sensaciones internas más sutiles de manera muy consciente, expandiendo tu comprensión y conexión entre tu mundo interno (microcosmos) con el externo (macrocosmos), despertando capacidades que cambian por completo tu perspectiva ante la vida.

“Permite que la conciencia y comprensión natural abra tu corazón, serene tu mente, y cultive tus potenciales”

Prácticas presenciales